jueves, 13 de octubre de 2011

Rhapsodia Azul

Ahogarme en quejas mudas, fumar de una pipa de burbujas, con una cometa en el cielo, que hace las veces de estrella fugaz que me guía hasta mi particular oriente, que no es otro que tus ojos. En vez de cruz, un relicario con un espejo, primer mandamiento YO, segundo EGO, y tercero, una rosa para terminar cada canción,

Pensando que volamos, cuando en realidad estamos anclados, anclados a una verdad que escapa, un suspiro sumiso y un autobús que no llega. Calcetines dos tallas mas pequeños, una zapatillas y ya parece que vuelas, nada como extender los brazos y dejar que el viento haga el resto. Nada como el brillo de tu sonrisa.

Un cuaderno rojo, de una ralla, un significado y un nuevo idioma
Ich liebe dich dicho a voz de pronto y mal humor, un autobús que tampoco llega, pero del que desprenderse por no tener muy claro el destino. Nashville, Franklin, cinco, tres alfileres en un mapa estatal y una nota en el aire, que significa el principio,

Pero también el final, y la melancolía solo tiene cabida en las estaciones de autobuses: Una isla semi-tropical, una canción y un coche para recorrerla, un reflejo entre los árboles que seguir como en los cuentos de hadas. Perderse en el monumento al Holocausto, persiguiendo a un diente de león con caries.


Amanecer carmesí

Cada paso, es una promesa, un ermitaño, es una bondad a media, de sonrisa incompleta, amoratada mirada, testigo de la naturaleza del hombre. La brújula de un ermitaño es, sin embargo, el mayor tesoro, pues no hay mejor norte que el que indican las venas cavas, sonriendo a través de tu flequillo.

Paso a paso llegas a las vías de tren que traviesas, juegan a alejarte de tu hogar, poniendo horarios al corazón, y obligándole  colgarse el cartel de “Cerrado por reformas” Y no contentas, mezclan historias en un vagón de numero impar, que avanza como lo haría un pez en el agua, para mezclar rutinas.

Ojos de lujuria sustituyen los ojos de la cegada justicia, cuya balanza se desequilibra por una flecha mal apuntada de un ingenuo cupido, al que el tiempo a reducido a un <<TQM>> en un móvil a las cinco y cuarto en un metro que huele a establo. Vaso a vaso, te das cuenta de que solo somos corazones incompletos.

Si pudieras volar, preferirías bailar, con una frase se expresan principios, sueños e ilusiones esperando esperar por un amor que desespere nuestra vida, solo somos figuritas de acción jugando al capricho de un dado de vente caras, que se queda corto cuando conoces a una pelirroja esquizofrénica, zurda y pelirroja.